Arzobispo Pujol: clase de religión no es catequesis.

El Arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol Balcells, considera trascendental que se imparta dentro del currículo una asignatura voluntaria de Religión católica, que sitúa en el centro de los «dos extremos», la catequesis y una materia no confesional de cultura religiosa. «La formación religiosa en la escuela no es catequesis. Y si lo es, está mal hecha. Es como impartir Matemáticas a base de contenidos de Física. El ámbito de la catequesis es la familia y la parroquia, no el centro escolar», explicó Monseñor Pujol. El prelado desconfía de igual manera de una materia de cultura religiosa «aséptica», a la que se puede «dar un enfoque determinado, por ejemplo a la hora de hablar de la laicidad», que no sea respetuoso con el derecho de los padres a elegir una determinada formación moral. El arzobispo se extendió sobre los rasgos de la clase de Religión y la catequesis. «Son cosas muy diferentes, por el método de formación, el contenido y el lugar donde se imparten. Una cosa es la enseñanza de la doctrina y la moral católica y otra la formación vivencial. La escuela es un ámbito sagrado para usarlo como espacio de adoctrinamiento», advirtió. Para el Arzobispo, el hecho de incluir la formación religiosa en la educación pública radica en que es necesaria , para «entender la historia y la cultura y para proporcionar al alumnado estructuras de pensamiento, o sea, para plantearse preguntas, dar respuestas y hacer pensar críticamente». «La Religión, aunque se puede corromper, es humanización y suministra una moral, una manera de ver el mundo positiva», insistió Monseñor Pujol.

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