Cardenal llama a la reflexión tras horroroso crimen de sacerdote

El Cardenal Francisco Javier Errázuriz dijo que la Iglesia de Santiago está atribulada, pero no abatida, al expresar sus sentimientos luego del asesinato del sacerdote servita Faustino Gazziero. El P. Gazziero, sacerdote de los Siervos de María, de 68 años de edad, fue atacado mortalmente anoche en la Catedral metropolitana cuando terminaba de oficiar una eucaristía en dicho templo. Según informaciones preliminares que no han sido confirmadas por las autoridades responsables de la investigación, el crimen podría estar relacionado con prácticas satánicas. El Cardenal Errázuriz se refirió a los trágicos hechos, luego de presidir la solemne eucaristía con que la Iglesia arquidiocesana celebró la fiesta de su patrono, el apóstol Santiago. El pastor sostuvo que le parecía horroroso este ataque contra un sacerdote extranjero que realizó gran parte de su misión evangelizadora en Chile, con particular dedicación hacia el mundo educativo, y que prestaba el servicio regular de celebrar la Eucaristía en el principal templo de la arquidiócesis. También llamó la atención sobre la existencia de grupos que se denominan satánicos. Afirmó que es un tema del cual hay que preocuparse más, y lamentó que propuestas legislativas que se han formulado sobre la materia no hayan sido atendidas de una mejor manera. «Han dado muerte al padre Faustino también por razones de fe, por ser sacerdote de Jesucristo», dijo el Arzobispo. Y agregó: «el príncipe de las tinieblas, satán, continúa su lucha contra la luz, como si olvidara que ya fue derrotado por Jesucristo que resucitó después de muerto y ha llegado a ser la vida, la esperanza y la luz que ilumina todo ser humano». Mons. Errázuriz añadió que esa lucha se ha dado «en una nave lateral de este templo, pero también fuera de él, tratando de borrar el encuentro vivo con Jesús, señor de nuestra vida y de nuestra historia».

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