Cardenal Lozano Barragán: el Papa en México

La Agencia Gaudium Press entrevisto al Cardenal Javier Lozano Barragán, purpurado mexicano presidente emérito del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios. Diversos fueron los temas tratado con el Cardenal.
Gaudium Press – Benedicto XVI viaja a México. Para muchos también está vivo en la mente el primer viaje de Juan Pablo II en 1979. Algunas comparaciones son naturales. ¿Cómo Su Eminencia lo recuerda?
Cardenal Lozano Barragán – Aquel viaje es un poco similar a este que hará Benedicto XVI, porque el Papa en esta oportunidad no vendrá a visitar específicamente a México. Juan Pablo II fue a la Conferencia latinoamericana donde se empeñaban todos los obispos de América Latina y él fue a inaugurar esta conferencia del CELAM. Ahora también Benedicto XVI irá a la celebración del bicentenario de la independencia de los 22 países latinoamericanos y del Caribe. Entonces una semejanza existe entre estos dos viajes.
GP – Y visita el Estado que fue la cuna de la independencia…
Cardenal Lozano Barragán – Sí, hay también otro motivo. El Papa Juan Pablo II estuvo cinco veces en México y nunca en este Estado. Entonces, para mostrar una continuidad al papado de Juan Pablo II, Benedicto XVI visita el Estado de Guanajuato.
GP – Cuando Juan Pablo II visitó México por primera vez no era un tiempo fácil para la Iglesia Católica. ¿Cómo este viaje cambió el país después?
Según el Card. Lozano mucho se ha avanzado en las relaciones Iglesia – Estado en México
Cardenal Lozano Barragán – Debemos decir que ahora hay cosas más favorables. Aunque todavía no haya una apertura total a la Iglesia católica en México, sin embargo es una apertura que ciertamente no había en 1979. No había relaciones diplomáticas. El Vaticano no había sido reconocido como Estado, no se reconocía a la Iglesia, no había personalidad jurídica. Ahora se reconoce a la Santa Sede como Estado. Tenemos relaciones diplomáticas, hay una embajada de México junto a la Santa Sede. La Iglesia fue reconocida como un ente jurídico con personalidad moral. Faltan todavía tantas cosas, entretanto el inicio jurídico civil ya fue hecho. Ahora el Santo Padre es recibido como jefe de Estado, tiene todas las garantías del soberano en el aspecto civil. En el aspecto religioso el Papa es primado de la Iglesia.
GP – Benedicto XVI convocó el Año de la Fe y el Sínodo sobre la Nueva Evangelización. ¿Cómo Su Eminencia ve la importancia de estos tiempos para México?
Cardenal Lozano Barragán – Con la globalización los problemas de Europa son sentidos también en otras partes del mundo. Me refiero a la secularización y el relativismo a través especialmente de los medios de comunicación. Nosotros también tenemos un influjo muy grande de los Estados Unidos que también nos contagian con el relativismo y la secularización. Por tanto la presencia del Santo Padre es de una importancia muy grande porque su figura es para dar unidad y anuencia a los católicos. Dándonos unidad y anuencia se combate el secularismo y relativismo.
Nosotros también tenemos otro problema muy fuerte que son todas las mafias del mundo que fueron a México para hacer el comercio de la droga con los Estados Unidos. En los Estados Unidos tenemos 20 millones de consumidores de droga, vienen de Italia, China, Argentina. Vienen de todos los lugares para justamente pasar a los Estados Unidos para vender droga.
Por otro lado, en México también hay consumidores de droga. Hay diversos "carteles" que se oponen entre ellos para tener el dominio de las zonas. Especialmente son dos los Carteles, el Cartel del Pacífico y el Cartel del Atlántico, del Golfo que se llaman sectas. Después, hay otras mafias en todos los lugares que luchan de una manera terrible, que se matan entre ellos. Hay una solución, pienso que no se podría hacer otra cosa, el gobierno mexicano hizo salir a los militares de los cuarteles para controlarlos. Es un control violentísimo. Por una parte, por desgracia, por los Estados Unidos pasan todas las armas sofisticadísimas. Armas aún más fuertes que la de la policía mexicana. Mientras tenemos aquel comercio de armas, ¿qué se puede hacer? (…) Entonces hay una guerra total. De un lado está el consumo de la droga, el lavado de dinero, lavado de dinero sucio. Tenemos tres mil quinientos kilómetros de frontera con los Estados Unidos.
Esperamos que la presencia del Papa nos ayude un poco a frenar esta criminalidad absoluta que tenemos ahora. Sin embargo esto debe ser fruto de un golpe internacional. Porque si Europa no frena también el consumo y también las mafias, si los Estados Unidos no frenan sus mafias y su consumo, en México no se puede frenar de ninguna manera con toda la voluntad del mundo. De hecho, repito, el ejército está en las calles para defender. Ayer me dijeron que no tienen miedo porque el Estado de Guanajuato está con la total seguridad máxima para que no suceda absolutamente nada.
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GP – La Iglesia católica, ¿cómo se empeña en ayudar a sanar la situación?
Cardenal Lozano Barragán – Nosotros como Iglesia católica, no somos solamente obispos. A través de la sociedad civil se está haciendo aquello de la parte del gobierno. Entretanto, específicamente como católicos nosotros sabemos que más fuerte que las armas más sofisticadas es la oración. Ahora todos los obispos se reunieron y pidieron para hacer continuas campañas de oración para que el Señor nos ayude a resolver estos grandísimos problemas.
Dicen que es la pobreza. No es la pobreza. Es la codicia del dinero. Quieren dinero que no cuesta nada obtener. Porque la mayor parte de los componentes de las mafias son jóvenes que no llegan a los 25 años. A veces tienen 13-16 años, todos armados que disparan en todos los lugares. Es una cosa terrible porque tantas veces un niño puede ganar cuanto quiera. No se ve que después de dos o tres años son muertos. Casi siempre. Es la vida cortísima según las estadísticas de todos estos que están en la droga. Aquello que nosotros veíamos solamente en Colombia, Bolivia y Perú. Ahora también tenemos en México. Era lógico porque vienen subiendo para llegar a la meta que son los Estados Unidos.
GP – Los obispos piden paz durante el viaje del Papa. ¿Según Su Eminencia esto puede ser un pequeño paso en el cambio de la situación?
Cardenal Lozano Barragán – Puede ser. Porque nos preguntamos ¿por qué antes no había esta violencia? Tal vez porque no había una guerra abierta. Sin embargo si no existe la guerra contra el tráfico de drogas si se deja que todo sea libre, no es posible. Tal vez con otros gobiernos había una especie de impacto contra la violencia. Ahora los obispos llamaron a todos para una tregua. Esto se puede hacer por algunos días, pero si es como usted dice, nosotros esperamos. Queremos que todos respeten la vida. Porque en el tráfico de drogas la vida no vale nada, solamente el dinero. Por ellos matan a las personas como si fuesen animales. Esto es terrible. Estas mafias matan grupos de personas. Van a todos los lugares donde hay dinero para ganar.
GP – Una gran fuerza de México es también la devoción mariana y la piedad popular. ¿Cómo ellas pueden contribuir para dar un nuevo rostro a la sociedad mexicana?
Cardenal Lozano Barragán – Yo deseo tanto y lo veo mucho también allí en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe que dice: "¡Tú nos dijiste que eres nuestra madre, entonces ayúdanos a cambiar esto!" No sé es muy difícil encontrar esto. La oración es importante y no perder la confianza. Esperamos que sea también una especie de purificación de nuestra tierra, de todo, que todos se convenzan que mientras no existan valores fundamentales de la vida, la persona, la familia. El valor más fuerte es el del dinero. Tener más dinero, no importa a cuál precio.
GP – ¿Cuáles son sus esperanzas para este viaje del Papa a México?
Cardenal Lozano Barragán – Mis esperanzas son que realmente el Señor nos ayude, que Nuestra Señora nos ayude a frenar esta plaga tan grande. Porque pienso que no se pueda continuar así. Porque todo sitio que antes se veía en las películas de Al Capone, está todo allí. Pienso que tenemos que decir: Señor, somos pecadores, ayúdenos porque esto no es más tolerable.
GP – Por varios motivos Benedicto XVI no va al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, sino sobrevuela el Santuario de Cristo Rey. ¿Cuál es su importancia y su valor en la devoción popular?
Cardenal Lozano Barragán – Ciertamente para el pueblo mexicano la presencia en la Basílica de Guadalupe es fundamental. Entretanto entiende que por razones merecidas el Papa no puede ir allá. Porque no puede ser comparado con Juan Pablo II, que fue a México en 1979, cuando tenía 58 años. Benedicto XVI está ahora con casi 85 años. Si los médicos dicen que hay que estar atentos, a pesar de estar muy bien de salud a pesar de la edad, tenemos que estar muy atentos. Los médicos dicen que ya 100 metros más son muy peligrosos. Ya León es a 1800 metros arriba del nivel del mar. Y la Ciudad de México y el Santuario están a 2250 metros. El Papa como cardenal estuvo varias veces en México y conoce bien todo. Fue a Guadalajara, una bellísima ciudad. Hizo conferencias. Sabe también cuál significado tendría la visita a Guadalupe, sin embargo se encuentra en la imposibilidad física de ir. Creo que el pueblo mexicano tendrá que entender que no es un insulto el hecho de que él no pueda ir hasta allá, no que no quiera. Es más, ya la altura de 1800 metros para él es un poco problemática. Ni incluso al Santuario del Cristo Rey él irá, solamente lo sobrevolará en helicóptero. Porque es ya una colina, serán 200 metros. Hicieron una nueva instalación para iluminar toda la colina y el Santuario y al final de las Vísperas del domingo el Papa encenderá apretando un botón la iluminación por primera vez con la nueva instalación.
Gaudium Press / Anna Artymiak

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