«Podría definir este primer encuentro como sereno, constructivo y positivo», ha afirmado el P. Lombardi.

La Congregación fue presidida por el cardenal Decano Angelo Sodano, acompañado por el Camarlengo, el cardenal Tarcisio Bertone y por el Secretario del Colegio Cardenalicio, el arzobispo Lorenzo Baldisseri.

Tras la oración inicial «Veni Sancte Spiritus», seguida por la plegaria «Adsumus», tomó la palabra el cardenal Decano quien saludó a los presentes informándoles de los acontecimientos relacionados con la Sede Vacante y del desarrollo de las Congregaciones reguladas por la Constitución apostólica «Universi Dominici Gregis».

Los cardenales presentes

Esta mañana los cardenales presentes eran 142 sobre un total de 207 miembros del Colegio Cardenalicio. De los 115 cardenales que en este momento son electores, estaban presentes 103. «Faltan todavía -ha dicho el P. Lombardi- doce cardenales electores que llegarán entre esta tarde y mañana, ya que no vendrán ni el cardenal escocés O’Brien ni, por motivos de salud, el cardenal Darmaatmadja de Indonesia».

Juramento de secreto

Los cardenales reunidos han jurado el secreto de las deliberaciones sobre la elección del futuro Papa, después de que el Cardenal Decano del Colegio, Angelo Sodano, ha leído la fórmula común en lengua latina. Tras esta lectura, cada cardenal, según el orden de pertenencia (obispos, presbíteros y diáconos), ha pronunciado el juramento frente a un crucifijo y poniendo la mano sobre los Evangelios, lo que ha supuesto el acto más destacado del orden del día.

También se ha procedido al sorteo de los tres cardenales, entre los electores presentes en Roma, que ayudarán al Camarlengo durante los tres primeros días de las Congregaciones, como establece la Constitución Apostólica «Universi Dominici Gregis». Han resultado elegidos por el Orden de los Obispos el cardenal Giovanni Battista Re, por el Orden de los Presbíteros el cardenal Crescenzio Sepe y por el Orden de los Diáconos el cardenal Franc Rodé. Para el sorteo se extraen de tres bolsas, cada una perteneciente a un orden, los tres primeros nombres. El mandato dura tres días, pasados los cuales, es necesario repetir el sorteo.

Hoy por la tarde, según la tradición, el Predicador de la Casa Pontificia, Padre Raniero Cantalamessa, O.F.M. Cap, dirije la primera meditación al Colegio de los Cardenales.

También durante la reunión de esta mañana, el Cardenal Angelo Sodano propuso a los purpurados que se envíe un mensaje al Pontífice emérito que se redactará en las próximas reuniones.

Con información del Servicio de Información Vaticano

A propósito de la Sede Vacante

El pasado jueves a las 8 de la tarde, inició la “Sede Vacante” que indica el intervalo de tiempo entre el final del gobierno de la Iglesia por un Papa y la elección de su sucesor. Es un período especial que la Iglesia vive en la espera, que el Cónclave elija un nuevo Papa. Mientras tanto el gobierno de la Iglesia se encomienda al Colegio de Cardenales que siguen las disposiciones de la Constitución Apostólica «Universi Dominici Gregis».

En el cargo permanecen algunas figuras clave como el Camarlengo, el penitenciario mayor, el cardenal vicario general para la diócesis de Roma, el Cardenal Arcipreste de la Basílica de San Pedro y el vicario general para la Ciudad del Vaticano. Mantienen la dirección de sus oficinas el Sustituto de la Secretaría de Estado, el Secretario para las Relaciones con los Estados, los secretarios de los dicasterios de la Curia Romana, así como todos nuncios apostólicos.

Después de la notificación del decano del Colegio de Cardenales, todos los cardenales venidos a Roma están llamados a presidir las Congregaciones o reuniones de cardenales previas al Conclave. Las hay de dos tipos:

La Congregación General, que incluye también los cardenales no electores y que está presidida por el cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio de Cardenales. En esas reuniones se toman una serie de decisiones antes del Cónclave y se reflexiona a cerca de los problemas y las necesidades de la Iglesia.

Mientras que en la Congregación particular, se reúnen el cardenal Camarlengo y tres cardenales -uno de cada orden: obispos, presbíteros y diáconos- y tienen la tarea de ayudar en los asuntos ordinarios de cada día, especialmente durante las elecciones.

En su más reciente Motu Proprio (Normas nonnullas) Benedicto XVI ha concedido al Colegio de Cardenales, la capacidad de anticipar el inicio del cónclave. Benedicto XVI establece que «ningún cardenal elector puede ser excluido por ninguna razón o excusa». Ya en el primer día de Cónclave se puede votar y, sucesivamente, están programadas dos votaciones por la mañana y otras dos por la tarde.

Después de tres días sin resultado (es decir después de 12 o 13 escrutinios, en el caso que se vote el primer día), las votaciones serán suspendidas durante un día de reflexión y oración, y luego se procederá de nuevo a siete escrutinios más. Después del 33 escrutinio se procederá a la elección entre los dos cardenales más votados. La elección del nuevo Papa tiene que contar con una mayoría cualificada de al menos dos tercios de los votos de los cardenales «presentes y votantes». (ER/RC– RV)

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