El anillo de Juan Pablo II es destruido según el ritual.

(Agencias).- El «anillo del pescador» con sello de oro que portaba Juan Pablo II como signo de autoridad fue destruido ayer, en una simbólica ceremonia. La destrucción del anillo y el sello de plomo forman parte del ritual que se realiza después de la muerte de un pontífice, no sólo para evitar que personas sin escrúpulos falsifiquen los documentos papales, sino como símbolo de que el dominio de ese pastor llegó a su fin. En la jornada de ayer, los miembros del Colegio Cardenalicio tributaron el homenaje final a Juan Pablo II, con la última de las nueve misas solemnes para pedir por su alma, antes de reunirse, a partir del lunes, en el cónclave para elegir a su sucesor. La siguiente cita será el lunes en la celebración litúrgica «Pro eligendo pontifice», antes de que por la tarde, a las 16:30, hora local, los 115 electores menores de 80 años se encierren en la Capilla Sixtina para elegir al nuevo papa. Deberán decidir entonces si se celebra ese mismo lunes la primera votación o se pasa al martes, a partir de cuando están previstos dos escrutinios por la mañana y otros dos por la tarde y dos fumatas, hacia las 12:00 y las 19:00, hora local. Navarro-Valls aseguró que el nombre del próximo papa permanecerá en secreto hasta que se anuncie formalmente en latín «Habemus papam» Tenemos papa y manifestó su confianza en que funcionarán correctamente las precauciones tomadas para mantener en reserva las deliberaciones de los cardenales.

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