El Papa: el árbol navideño

“Este pino, símbolo significativo de la natividad de Cristo, porque con sus ramas siempre verdes recuerda el perdurar de la vida”, lo expresó el Santo Padre Benedicto XVI, al recibir a una delegación de Ucrania, la nación que regaló el árbol de Navidad que se colocó, el viernes 16 de diciembre, al lado del Portal de Belén en la Plaza de San Pedro. 

     El árbol navideño es un abeto rojo -procedente de la región de Zakarpattya- que mide 30,5 metros y está adornado con 2.500 bolas de color oro y plata.

     La delegación que ofrendó el pino navideño estuvo integrada por: Los arzobispos Svioatoslav Schevchuck, de Kyiv-Halyc; Mieczyslac Mokrzycki, de Leópolis de los Latinos; al eparca Milan Sasik, de Mukachensko y también representantes de la Iglesia Ortodoxa, encabezados por el arzobispo de Poltava y Myrhorod.

     Benedicto XVI expresó en su mensaje que “El árbol y el Nacimiento, son “elementos de ese clima característico de Navidad que pertenece al patrimonio espiritual de nuestras comunidades; una atmósfera teñida de religiosidad e intimidad familiar que debemos conservar también en la sociedad actual, en que, a veces, predomina el consumismo y la búsqueda de bienes materiales”. 

 “La Navidad –dijo el Papa- es una fiesta cristiana y sus símbolos constituyen referencias importantes al gran misterio de la encarnación y el nacimiento de Jesús que la liturgia recuerda constantemente”. 

     Y concluyó “el Creador del universo, haciéndose niño, vino entre nosotros para compartir nuestro camino; se hizo pequeño para entrar en el corazón del ser humano y renovarlo con su amor. Preparémonos a recibirlo con fe”.

Los comentarios están cerrados.