EL PAPA EN CASTELGANDOLFO

Benedicto XVI se trasladó el jueves por la tarde a la residencia veraniega de Castelgandolfo, al sur de Roma, tras haber concluido el período de descanso en el Valle de Aosta, en los Alpes italianos. Poco después de llegar, el Santo Padre se asomó al balcón del palacio apostólico para saludar a la gente que le estaba esperando: «Queridos hermanos y hermanas -dijo-, acabo de regresar del Valle de Aosta, donde he pasado dos estupendas semanas en la montaña, pero ahora estoy feliz de estar aquí con vosotros, en el Castillo de los Papas». «Seré vuestro conciudadano -continuó- durante más de un mes, y para mí es una alegría estar en esta pequeña ciudad, vivir con vosotros y ver toda la hermosura de la antigua Roma». Después de impartir la bendición apostólica y en medio de los vítores de los fieles, el Papa terminó diciendo: «Gracias por vuestra acogida. Nos veremos a menudo». Está previsto que el Papa dedique la segunda parte de sus vacaciones a descansar, leer y escribir, y no se descarta que se desplace al Vaticano en el caso de que haya una gran afluencia de público en las audiencias generales que se celebran los miércoles. Su descanso en Castelgandolfo se interrumpirá del 18 al 21 de agosto, cuando viaje a Colonia para presidir la Jornada Mundial de la Juventud.

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