EN LA ONU SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE

CIUDAD DEL VATICANO, 6 OCT 2004 (VIS).-El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, participó el 4 de octubre en un debate conjunto en la Sesión Plenaria de las Naciones Unidas sobre el tema 52, «Revitalización de la Tarea de la Asamblea General» y sobre el tema 54, «Refuerzo del sistema de las Naciones Unidas». El 5 de octubre habló ante el Tercer Comité de la 59 sesión de la Asamblea General sobre la cuestión «Desarrollo Social» y ese mismo día intervino en el Segundo Comité sobre el tema 8, «Desarrollo Sostenible». En el debate del 4 de octubre, el arzobispo afirmó: «Las Naciones Unidas son una comunidad de Estados que comparten una serie de valores fundamentales, como subraya la Declaración del Milenio: libertad, igualdad, solidaridad, tolerancia, respeto de la naturaleza y división de responsabilidades. Reforzar el sistema de las Naciones Unidas comporta el reconocimiento de que es un sistema basado en la cooperación más que en la competición entre los Estados y que se nutre activamente de la voluntad constructiva, la confianza, el cumplimiento de los compromisos de colaboración entre miembros igual y recíprocamente responsables. Hacer que estos principios básicos sean irreversibles es una tarea prioritaria». «El punto clave es el reconocimiento del principio de que todos los Estados, por naturaleza, tienen la misma dignidad -agregó-. No obstante, es verdad, que las naciones que han conseguido un grado más alto de desarrollo científico, cultural y económico tienen la responsabilidad de ofrecer una aportación mayor a la causa común». «En práctica, el criterio esencial que hay que tener en cuenta a la hora de reformar las estructuras y pasar revista a los procedimientos de esta Organización son los siguientes. Por cuanto se refiere a las estructuras: representación e inclusión; para los procedimientos: imparcialidad, eficiencia y eficacia; en materia de resultados: responsabilidad y reacción». En su intervención del 5 de octubre sobre Desarrollo Social, el nuncio abordó una serie de cuestiones ligadas a la situación social del mundo y a la de las familias, los ancianos los jóvenes, los enfermos y los discapacitados. Los jóvenes y ancianos, los enfermos, las poblaciones indígenas, los emigrantes, mujeres y las familias «de alguna forma han pasado a ocupar un lugar secundario y están más expuestos a la pobreza. El progreso económico, por sí solo, no basta y debe estar acompañado del progreso sociopolítico para garantizar que una parte del beneficio general se destine a fines sociales». El arzobispo Migliore, en su declaración sobre desarrollo sostenible, explicó que «sería muy útil si las personas que viven en el margen o más allá del margen de la sociedad se considerasen como verdaderos protagonistas del propio desarrollo. Las personas no son herramientas sino los primeros actores a la hora de determinar su futuro. En sus específicas circunstancias económicas y políticas, deben poder ejercer la creatividad, que es característica del ser humano y de la que depende la riqueza de las naciones. El desarrollo sostenible debe aspirar a la inclusión, que se alcanzará sólo mediante una equitativa cooperación, participación y asociación internacional». DELSS/…/ONU:MIGLIORE VIS 041006 (520)

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