El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga.

 

 

Evangelio Diario y Meditación

 

+Santo Evangelio:

 

Evangelio según San Lucas 9,22-25.

Jesús dijo a sus discípulos:

«El Hijo del hombre, les dijo, debe sufrir mucho, ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser condenado a muerte y resucitar al tercer día».

Después dijo a todos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá y el que pierda su vida por mí, la salvará.

¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde y arruina su vida? “

 

+Meditación:

 

Teodoro de Mopsuestia (?-428), obispo y teólogo

Comentario al evangelio de S. Juan; CSCO 116, pag. 171-172

 

Camino de cruz, camino de gloria

    “Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado” (Jn 12,23). Se acerca la hora, dice Jesús, en que seré glorificado ante la mirada de todo el mundo… Y añade: “Yo os aseguro que el grano de trigo seguirá siendo un único grano, a no ser que caiga dentro de la tierra y muera; sólo entonces producirá fruto abundante.” … Después de estos anuncios que se referían a él, Jesús exhorta a los discípulos a seguirlo: “Quien vive preocupado por su vida, la perderá; en cambio, quien no se aferre excesivamente a ella en este mundo, la conservará para la vida eterna.” Así que, no os tiene que escandalizar mi pasión ni haceros dudar de mis palabras que serán confirmadas por los acontecimientos, sino que tenéis que estar dispuestos a padecer vosotros los mismos sufrimientos para dar los mismos frutos. Porque aquel que se preocupa de su vida terrena y no quiere aceptar las pruebas, la perderá en el mundo venidero, mientras que aquel que no retiene su vida de aquí bajo y acepta los sufrimientos que se presentan, recogerá mucho fruto…

    Luego, el Señor añade: “Si alguien quiere servirme, que me siga; correrá la misma suerte que yo.” Pero, uno podría añadir y preguntarle: ¿qué ganarán los que sufren contigo? Jesús responde: “Dónde estoy yo estará también mi siervo.”Todo aquel que me sirva será honrado por mi Padre.” Aquel que participa en mis sufrimientos tendrá parte en mi gloria; estará para siempre conmigo en el mundo venidero y participará en el gozo del reino de los cielos. Así honrará mi Padre a aquellos que me habrán servido fielmente.

 

+Comunión Espiritual: 

 

  Dices: «Venid a mí todos los que tenéis trabajos y estáis cargados, que yo os recrearé» (Mt 11,28). ¡Oh dulce y amable palabra en los oídos del pecador! ¡Que tú, Señor Dios mío, convidas al pobre y al mendigo a la comunión de tu santísimo cuerpo!  Mas, ¿quién soy yo, Señor, para que presuma llegar a ti? Veo que no cabes en los cielos de los cielos, y tú dices: «¡Venid a mí todos!”.  ¿Qué quiere decir esta tan piadosísima dignación y este tan amistoso convite? ¿Cómo osaré llegarme yo que no reconozco en mí cosa buena en que pueda confiar? ¿Cómo te hospedaré en mi casa yo, que tantas veces ofendí tu benignísima presencia? Los ángeles y arcángeles tiemblan; los santos y justos temen, y tú dices: «!Venid a mí todos!”. Si tú, Señor, no dijeses esto, ¿quién lo creería?  Y si tú no lo mandases, ¿quién osaría llegarse a ti?” (Imitación de Cristo, IV)

 

 

REFLEXIÓN MATINAL:

 

 

 

EJERCICIO ESPIRITUAL:
 

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