En los Estados Unidos hay 75 millones de personas que profesan el catolicismo y hay unos 22 millones de ex católicos. Antes se solía decir que de no ser por la inmigración, los católicos estadounidenses no podrían seguir siendo el 23% de la población de los Estados Unidos. 

Pero ahora se observa que esa cifra también se mantiene estable gracias a los 5 millones de ex católicos que regresan cada año a la Iglesia, según informa la agencia Aceprensa. 

El Center for Applied Research in the Apostolate (CARA), de la Georgetown University, es un centro de investigación que lleva a cabo estudios empíricos para conocer mejor lo que ocurre en la Iglesia católica de los Estados Unidos. Uno de sus investigadores principales es Mark M. Gray, doctor en Ciencias Políticas y master en Ciencias Sociales por la Universidad de California, Irvine. 

Gray estudió un fenómeno al que no suelen prestar atención los medios: el de los católicos que abandonan la fe y que, al cabo de unos años, vuelven a la práctica religiosa. De lo primero se suele dar noticia; de lo segundo, casi nunca. Entre otras razones, porque los datos no siempre son sencillos de encontrar.

En este caso, continúa la nota de Aceprensa, Gray tuvo que cruzar datos procedentes de varias fuentes. La más importante son una serie de encuestas del Pew Forum on Religion & Public Life, realizadas a 20.031 católicos que asisten a Misa los domingos en parroquias de todo el país. También utilizó una encuesta nacional realizada a 1.504 estadounidenses, publicada a principios del pasado junio, y la base de datos del CARA. 

Los datos obtenidos de las encuestas del Pew sirven a Gray para estimar que entre quienes asisten a Misa un domingo, el 13% son bautizados que abandonaron la práctica religiosa y la retomaron más tarde (lo que equivale a 2,3 millones). Después Gray hace una equivalencia a partir de otros datos del CARA y concluye que la cifra de los que vuelven se sitúa en 4,7 millones al año. A estos hay que añadir unos 360.000 hispanohablantes de otra encuesta. 

En conjunto, Gray estima que en 2012 volvieron a la práctica religiosa algo más de 5 millones de bautizados; el equivalente al 9% de la población adulta católica. Ésta se sitúa actualmente en 97 millones de personas (estadounidenses o no) en todo el país. 

De esos 97 millones, 75 millones (más los 5 millones que regresan anualmente) se consideran católicos frente a los que ya no se identifican como tales.

Quienes abandonan la práctica religiosa suelen hacerlo en torno a los 20 años. Entre los que regresan los hay de todas las edades, pero el grupo más amplio con diferencia es el de los que tienen entre 25 y 34 años. Normalmente, la vuelta viene propiciada por el matrimonio o porque los hijos pequeños reciben algún sacramento. 

La pérdida de fieles es un fenómeno extendido en EE.UU. Según una encuesta del Pew Forum on Religion & Public Life, casi la mitad de estadounidenses cambiaron de confesión o dejaron sus creencias. 

El abandono afecta a todas las confesiones religiosas, en mayor o menor medida. Pero como muestra Gray en su blog, la “tasa de retención” de los católicos (es decir, aquellos que siguen siéndolo) es mejor que la de todas las denominaciones protestantes. 

La de los católicos está en un 68%. Por detrás de ellos están: los baptistas (60%), los luteranos (59%), los pentecostales (50%), los metodistas (46%), los episcopalianos (45%), los presbiterianos (41%). 

En cambio, tienen una “tasa de retención” mejor que los católicos: hindúes (84%), judíos (76%), musulmanes (76%), griego-ortodoxos (73%) y mormones (70%). 

Los ateos son los que tienen la “tasa de retención” más baja (30%). Como dice Gray, “si usted cree que es difícil ser un padre católico… ¡pruebe a ser un padre ateo! Cerca de un 70% de los estadounidenses que fueron criados bajo la enseñanza de que Dios no existe, terminan siendo miembros de una religión cuando llegan a adulto”.

 

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