La hipocresía de «católicas con derecho a decidir»

Está claro que no se trata de católicas verdaderas.
Deben estar financiadas. “Pero a los grupos pro-aborto no les escandaliza el acto del asesinato, pero sí la palabra, lo cual habla de una gran hipocresía”.

La Arquidiócesis Primada de México consideró que las integrantes de la organización Mujeres Católicas por el Derecho a Decidir “actúan hipócritamente y quieren aparecer como víctimas sólo porque la Iglesia Católica predica la verdad al decir que el aborto es un asesinato”.

El portavoz del cardenal Norberto Rivera Carrera, Hugo Valdemar, señaló que le sorprende “la hipocresía” de los grupos que se escandalizan cuando se menciona la palabra asesinato para nombrar lo que sucede en un aborto, cuando “eso es lo que pasa al matar a un ser inocente dentro del vientre de su madre”.

Opinó que “a los grupos pro-aborto no les escandaliza el acto del asesinato, pero sí la palabra, lo cual habla de una gran hipocresía”, de acuerdo con un despacho del Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (Siame).

Esto se evidencia, dijo, en que “de lo que deberían estar preocupadas es del hecho de que un Estado sea capaz de avalar en su legislación la eliminación de un ser humano que no se puede defender”.

El sacerdote indicó que al hablar de asesinato no significa que las dirigentes de las agrupaciones en favor del aborto lo cometan -a menos que ellas aborten-, sin embargo el hecho de apoyar una legislación de este tipo las vuelve cómplices de lo que suceda después, cuando se cometa el aborto. Sostuvo que la posición de la Iglesia Católica en ningún momento incita a la violencia.

“Por el contrario, en reiteradas ocasiones hemos condenado estos actos porque nunca discutimos nuestras diferencias con agresiones”, expuso. Destacó la creencia de la Iglesia de que la peor violencia “es la que se comente en contra del no nacido, que como bien lo decía el papa Juan Pablo II, ni siquiera es capaz de manifestar su defensa con el llanto”.

El portavoz apuntó que la posición de víctimas que han adoptado las integrantes del grupo de Católicas por el Derecho a Decidir es una estrategia mediáticas para aparecer como débiles mujeres agredidas por la “intolerante Iglesia Católica”. Según Valdemar, “en realidad es la propia Iglesia Católica la que siempre ha sido agredida por esa asociación transnacional, cuyo fin es confundir a los fieles católicos”.

Consideró que “son ellas las que nos han insultado de muchas maneras y han incitado una campaña de odio en contra del cardenal Rivera, pero esta vez aparecen como si fueran blancas palomitas que no hacen nada, cuando su fin es destruir a la Iglesia”.

Aseveró que “lo peor en ellas es la deshonestidad, porque se presentan como católicas cuando no lo son”. Reiteró que, “aunque duela, la Iglesia seguirá diciendo la verdad porque no nos amedrentan las amenazas `legaloides’ de las acusaciones que han hecho los diputados en contra del cardenal y su vocero”.

Indicó que la Arquidiócesis de México celebra que la Secretaría de Gobernación determine si la Iglesia está violando o no la Constitución al manifestar una postura contra del aborto: “Estamos muy tranquilos porque la Iglesia ha sido muy respetuosa y cuidadosa de transgredir los límites que marca Constitución”.

Calificó como un “chantaje” el hecho de que los diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) presionen a la Secretaría de Gobernación para que en 15 días emita una resolución a la exigencia de aplicar el Artículo 130 constitucional para frenar la participación de la Iglesia en el tema del aborto.

Apuntó que postura de los diputados es “intolerante, porque la Iglesia nunca ha puesto una demanda por los insultos que le hacen al cardenal, pero ellos sí se escandalizan cuando se les dice la verdad”.

De acuerdo con el vocero “ahí se ve la diferencia entre una institución que es abierta y tolerante y otra que no tolera que alguien contravenga sus puntos de vista; y esta intolerancia empieza a manifestarse como una persecución contra la Iglesia”.

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