La Virgen de Luján en el Congreso

El Viernes, 09 de septiembre a las  18:00 hrs.

Salimos desde la catedral metropolitana de Buenos Aires, caminando hacia el congreso nacional… La causa es porque recientemente se aviso que se quieren sacar los signos religiosos de las escuelas y de lugares publicos…La iniciativa de legisladores  fue discutida y promovida por un panel que incluyó a un pastor, un laico y un ateo. El proyecto propone el retiro de todo símbolo religioso de los edificios públicos de la Ciudad.  La convocatoria ya habia sido realizada, en el 2010, por la Legisladora, diputada María José Lubertino, respecto de la presentación de un proyecto de ley con el objeto de prohibir (eventualmente retirar) imágenes religiosas de edificios públicos.

Es «anti jurídico, anti-ético e inconstitucional prohibir o limitar la libertad religiosa» en un Estado de derecho. La ley debe garantizar la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley». No hacerlo significa la restricción de las convicciones más nobles de los seres humanos y la imposición de una ideología que profesa la estabilización de un verdadero culto al ateísmo y a un Estado sin parametros trascendentes y universales. La supuesta convicción de una sociedad sin manifestación públicas de convicciones religiosas no solo es injusta, por intentar reprimir algunos aspectos de la conducta humana y promover otros que son más afines con sus ideologías ; sino que se hace evidente que el reducir el ámbito religioso al ámbito meramente privado se constituye en la imposición de una convicción que es el mismo culto al Estado laico, relativista y sin ningun tipo de trascendencia. Contituyendo finalmente en un delito la práctica religiosa pública, propia de los estados marxistas y las monarquias que persiguieron el cristianismo u otras denominaciones y pensamientos religiosos. Es «una conclusión errónea que se piense que los signos religiosos pertenecen al ámbito privado».

La libertad de creencias y de conciencia “es un bien precioso que deben respetar toda comunidad religiosa y todo Estado”. Esta libertad “permite a los hombres vivir, individualmente o en la comunidad que elijan, conforme a su creencia y conciencia, tanto en privado como en público”.

“De ahí deriva el derecho de dar testimonio y de vivir públicamente su fe a través de signos visibles” y “la mayoría de la población es favorable a la presencia pública de signos cristianos o no, que evoquen la más noble del espíritu humano, de los principios permanentes de la civilización y de valores y personajes que marcaron la historia de la humanidad.
“En su mayoría, la sociedad reconoce que no se trata de defender antiguos privilegios, sino que a través de la desaparición de estos signos, se corre el riesgo de comprometer los fundamentos cristianos, históricos y humanos de nuestra sociedad y de nuestra manera de vivir juntos sin coacción” (Episcopado Suizo).
Es imposible negar que “la libertad de creencias y de conciencia se garantiza solamente si las declaraciones y los signos de las diferentes convicciones son tolerados de forma recíproca”.
José  Terenzio, en el Diario La Tribuna, ya había respondido al nombrado proyecto y al entusiasmo de los magistrados: «si existe un magistrado al cual le han hecho notar incomodidad por una imagen o cuadro, ha sido al controvertido y polémico Juez de la Ciudad Roberto Gallardo, que no tiene mejor idea que mantener colocada una foto del «Che» Ernesto Guevara de la Serna, personaje bastante polémico por de pronto, ajeno a cualquier fe y, más aún, a cualquier cuestión de política Nacional o tradición Argentina en algún sentido. Estimamos que, aún así, Gallardo tendría el derecho de colocar en su despacho la imagen del «Che» Guevara u otra imagen, como muchos Jueces colocan la de Juan Perón, Eva Duarte de Perón, Alfonsín, etc.» (http://www.periodicotribuna.com.ar, 05 / 10 / 2010).

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