México: el consuelo en medio del dolor

El esfuerzo físico del  Santo Padre, que emprendió apoyado en un bastón un agotador viaje a México y Cuba esta dando resultados sorprendentes en ambos países. México no olvida sus tremendos problemas de violencia, crisis y sequía, ya que los está comenta con el Papa, pero en cambio sonríe y se vuelca con un invitado muy especial que dedicó prácticamente toda la jornada del sábado a descansar de la paliza del viaje y del esfuerzo de saludar durante 34 kilómetros a las seiscientas mil personas que salieron a darle la bienvenida en las calles.
Benedicto XVI abordara de nuevo esta tarde (en la madrugada del domingo, hora española) el problema de la violencia. El viernes, durante su primer día de estancia en México, los narcos fusilaron a sangre fría a siete personas en el estado de Sinaloa, mientras que aparecieron cuatro cabezas cortadas en un balneario de Acapulco.
El Papa recorrerá 64 kilómetros desde de León de los Aldama –donde reside en el Colegio Miraflores, dirigido por religiosas españolas- hasta la ciudad de Guanajuato, donde visitará al presidente de la República, Felipe Calderón, en el palacio del Conde Rul, un antigua edificio colonial en esa bellísima ciudad.
Desde el balcón que se asoma a la Plaza de la Paz, el Santo Padre saludará a unos cuatro mil niños que le recibirán con canciones mexicanas. Evidentemente, su mensaje será de paz, el bien más importante que falta en un México donde también escasea la lluvia justo en una época de crisis económica.
Incluso los propios mexicanos se han sorprendido del tamaño masivo de la acogida al sucesor de Juan Pablo II. Casi nadie esperaba ver a seiscientas mil personas por las calles, la mayoría de las cuales esperó durante horas tan sólo para ver pasar fugazmente a Benedicto XVI en el «papamóvil». El parque del Bicentenario, donde se celebrara la misa del domingo tiene cabida para «sólo» trescientas cincuenta mil personas, por eso mucha gente aprovecha los recorridos para ver al Papa.
En contraste con esas multitudes, la manifestación contra el Papa y su visita en México reunió tan sólo a unas 150 personas. La desproporción es todavía más acusada que en otros países donde se habían convocado manifestaciones similares como en el Reino Unido o Alemania, que el Vaticano considera legítimas y por eso nunca las ha condenado. No hace falta: los números hablan solos.
A pocos días del inicio de la campaña electoral, los tres principales candidatos a la presidencia, Enrique Peña Nieto, del PRI; Josefina Vázquez Mota, del PAN; y Andrés Manuel López Obrador, del socialista PRD, están dando una bienvenida cordial al Papa y todos asistirán a la misa del domingo.
Entretanto, el eco del «triunfo» de Benedicto XVI en México está llegando a Cuba, donde se sigue con gran interés su primera visita a la América de habla española. El viernes, el gobierno cubano declaró monumento nacional el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de la Isla, donde se alojará el Papa durante su etapa en Santiago de Cuba.

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