NOTA OFICINA DE PRENSA SOBRE ARTICULO JERUSALEM POST

(VIS).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede hizo pública ayer por la tarde una nota, fechada el 28 de julio, sobre las declaraciones del funcionario del Ministerio de Exteriores de Israel, Nimrod Barkan, al periódico «Jerusalem Post» el 26 de julio.

«Lo insostenible e inmotivado de la acusación dirigida al Papa Benedicto XVI por no mencionar también, en el Angelus del 24 de julio, el atentado terrorista de Netanya del 12 de julio, no puede por menos que ser evidente a quien la plantea. Quizá también por eso se ha intentado sostenerla, desplazando la atención hacia los supuestos silencios de Juan Pablo II sobre los atentados de los años pasados contra Israel, inventando además que el gobierno de Israel habría intervenido antaño repetidamente ante la Santa Sede y solicitando de ésta un cambio de actitud con el nuevo pontificado».(continua…)

A este respecto se hace presente lo siguiente:

-Las intervenciones de Juan Pablo II contra cualquier forma de terrorismo y contra los actos de terrorismo específicos contra Israel han sido públicas y numerosas.

-Por varios motivos no siempre ha sido posible que después de cada atentado contra Israel hubiese una declaración pública de condena, entre otras cosas porque a veces a esos atentados seguían reacciones inmediatas israelíes que no eran siempre compatibles con las normas del derecho internacional. Por lo tanto, hubiera sido imposible condenar los primeros y dejar caer en el silencio a las segundas.

-Al igual que, como es comprensible, el gobierno de Israel no deja que otros le dicten lo que tiene que decir, tampoco la Santa Sede puede aceptar enseñanzas o directrices de otras autoridades acerca de la orientación y el contenido de sus declaraciones».

Junto a la nota, se ha publicado otro texto en el que se recuerdan algunas de las intervenciones del Papa Juan Pablo II entre 1979 y febrero de 2005 -un mes y medio antes de morir-, en las que condenó la violencia contra la población civil y a favor del derecho del Estado de Israel a vivir en la seguridad y en la paz.

«Es una triste sorpresa -se lee al final del texto- que haya pasado desapercibido el hecho de que, en los 26 años transcurridos, la voz del Papa Juan Pablo II se haya escuchado tantas veces con fuerza y pasión en la dramática situación de la Tierra Santa, para condenar todo acto terrorista e invitar a sentimientos de humanidad y de paz. Las afirmaciones contrarias a la verdad histórica pueden ser útiles únicamente a quien trata de fomentar animosidad y conflictos, y obviamente no sirven para mejorar la situación».

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