Píldora del día después. Carta a los Alcaldes

Chile, 1 de Noviembre del 2006.- Resulta claro que la llamada acción «antianidatoria» de la «píldora del día después», en realidad, no es otra cosa que un aborto realizado con medios químicos. Es incoherente intelectualmente, e injustificable científicamente, afirmar que no se trata de la misma cosa, acaba de afirmar la Academia Pontificia para la Vida en un comunicado oficial emitido recientemente. El Obispo de la Diócesis de San Bernardo (Chile), Monseñor  Juan González Errázuriz, respondiendo a su misión pastoral, en defensa de la vida humana, remitió una carta a los Alcaldes y concejales de las Comunas de La Pintana, El Bosque, San Bernardo, Calera de Tango, Pirque, Buin y Paine, acerca de las responsabilidades que como conductores de la comunidad les corresponde en la aplicación de las politica de control demografico y natalidad que esta aplicando el gobierno y particularmente acerca de las responsabilidades morales en el caso de la distribución de la píldora del día después y de los dispositivos intrauterinos (DIU) que pueden tener efecto abortivo o antiimplantatorio.

En ella, Monseñor, recuerda a las autoridades locales el  principio ético de  “…que nadie está obligado moralmente a cumplir disposiciones injustas y lesivas de los derechos fundamentales de las personas y quien lo hace adquiere una responsabilidad ante Dios y ante la comunidad por los males que de ellos se sigan. En el caso de aquellos instrumentos de regulación de la fecundidad cuyo mecanismo es siempre abortivo o antimplantatorio, como el dispositivo intrauterino(DIU), quienes lo recomiendan o promuevan adquieren responsabilidad moral personal por los efectos que ellos produzcan y que pueden destruir una vida humana ya en camino.”

El prelado resalta la responsabilidad grave en la que  incurre la autoridad ya que, “visto que la ciencia médica no puede precisar con certeza y asegurar que nunca tiene efecto antimplantatorio, se trata, por tanto, de un caso de duda positiva y práctica, acerca de su posible efecto abortivo. Como no es posible salir de esa duda porque la ciencia médica no tiene una respuesta totalmente segura, la moral natural recomienda abstenerse de su uso pues no puede nunca ponerse en riesgo la vida humana ya formada bajo ninguna circunstancia y el fármaco en cuestión lo hace.”
“No me mueve a escribirles, sino mi responsabilidad y cercanía de Pastor diocesano, que tiene plena conciencia de que quienes han sido llamados a conducir a nuestro pueblo, deben ser los primeros en dar ejemplo de integridad de vida y de respeto a los derechos esenciales de cada persona, entre los que están – en primer lugar – el de aquellos hermanos concebidos y aún no nacidos…” agrega el Obispo de San Bernardo.

Leer documento en:

http://www.obispadodesanbernardo.cl/index.php?module=announce&ANN_user_op=view&ANN_id=202

Más sobre la píldora:

http://www.aciprensa.com/vida/pildorads.htm

Los comentarios están cerrados.