Arzobispo convoca a defender la vida y la familia.

El arzobispo de Asunción, Mons. Pastor Cuquejo, convocó a todos los católicos a participar el miércoles 25 de un acto ecuménico en defensa de la vida y de la familia que se realizará en la explanada y en la plaza de la Catedral Metropolitana, a escasos metros de la sede del Congreso Nacional. El acto se realizará en la víspera del tratamiento del proyecto de ley que crea el “Programa Nacional de Prevención y Asistencia a las Víctimas de Hechos Punibles Contra la Autonomía Sexual y Contra Menores”, del senador Carlos Filizzola. Mons. Cuquejo, señala en su comunicado, señala que Dios creó al hombre y la mujer a su imagen y semejanza y le impuso el deber de crecer y multiplicarse para llenar la tierra, «desde sus orígenes y por naturaleza misma la unión entre el hombre y la mujer es sagrada e inalterable». Sin embargo, “durante las últimas décadas del siglo pasado han soplado vientos que llevan a relativizar este diseño original. La vida no es aceptada en su integridad. La misma familia sufre los golpes de una cultura que la disgrega ofreciendo alternativas diferentes a las que la misma naturaleza humana encierra dentro de sí como sagrada”. En ese sentido señaló, “muchas naciones han optado por legislar a favor del aborto, del control irresponsable de los nacimientos, de algunas orientaciones equívocas sobre la salud reproductiva, del divorcio vincular y hasta del matrimonio entre personas del mismo sexo”. Mons. Cuquejo insistió en que la población no ha dado su consentimiento para la sanción de dichas leyes. El proyecto de ley, sancionado ya por el Senado a fines del año pasado, pasó casi desapercibido hasta que cristianos menonitas, ralacionados con la asociación pro-vida norteamericana Focus on the Family, dieron la voz de alarma hace pocas semanas. Según fuentes paraguayas, el autor del proyecto, el senador Carlos Filizzola es considerado un títere del Jefe de Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, al que visita regularmente en Madrid. El proyecto, redactado en el lenguaje tramposo de la cultura de la muerte, crea un programa marco en el que cabría, el aborto -químico o quirúrgico- como “remedio” de supuestas violaciones. Entre otras cosas, el texto no asegura ningún recaudo para comprobar efectivamente la violación, amparándose en términos como “confidencialidad”, «intimidad», o «privacidad» Con respecto a los menores, la “confidencialidad” también sirve a los redactores del proyecto para excluir a los padres de todo este proceso de “asistencia”. Y por si fuera poco en él se habla de un “botiquín de emergencia”, que en todos los países en los que ha sido creado, incluye abortivos para la llamada “anticoncepción de emergencia”, entre los que se pueden llegar a proporcionar máquinas para aborto por succión, que el lenguaje de la cultura de la muerte indica para “regularizar la menstruación”. La introducción en el proyecto de la supuesta “discriminación o violencia de género”, a parte de avalar políticas de aborto, abriría las puertas para una interpretación de la ley a favor de la legalización de las llamadas “parejas del mismo sexo”. El texto plantea definir «autonomía sexual» como “opción sexual”, restándole importancia al sexo de la persona dado por la naturaleza.

El proyecto además autoriza al Estado a firmar acuerdos con ONG’s para monitorear el cumplimiento del programa, lo que quiere decir crear un sistema de vigilancia ejecutado por organizaciones abortistas, feministas o lesbofeministas. Como en otros países el proyecto involucra a las secretarías de la Mujer y de Niñez y Adolescencia, y a los ministerios de Salud, Justicia y Educación, asegurando con éste último una educación sexual pervertidora. El artículo 13, establece en caso de incumplimiento por las autoridades encargadas en la implementación de esta ley, las mismas estarán sujetas a sanciones establecidas a la Ley 1626 de la Función Pública, es decir se elimina toda posibilidad de ejercitar el derecho a la objeción de conciencia.

Aprendiendo a fiscalizar

Sea cual sea el resultado de la votación en la Cámara de Diputados, los ciudadanos paraguayos han tomado conciencia de la necesidad de fiscalizar los actos de los poderes del Estado en lo que respecta a las políticas relacionadas con la vida humana y la familia. Grupos de ciudadanos preparan para las próximas elecciones el “historial” legislativo de los políticos, al menos de los que ocupen los primeros puestos en las llamadas “listas sábanas”. A la vez que se organizan para encuestar reclamando claras definiciones a los principales candidatos.

El triste papel de España

Con motivo del día internacional contra la homofobia, el presidente del parlamento europeo, el socialista español Joseph Borrell Fontelles declaró como objetivo prioritario de la Unión Europea el que se reconozca en todo el mundo la homosexualidad como derecho humano, en virtud del principio de no-discriminación, “la Unión Europea -dijo- tiene el deber de seguir forzando a que se reconozca este derecho en todos los países”. (Noticias Globales)

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