Ritual satánico en el Grammy

Una opacada referencia al fallecimiento de la cantante Whitney Houston tiene sus causas:
Por un lado, la evidente vinculación de la interprete afroamericana al ambiente crisitano, donde encontró apoyo en medio de su crisis familiar y su lucha contra las drogas, mientras que por esta batalla contra las adicciones fue marginada del ambiente secular del espectáculo.
Pero fue evidente que la causa más potente se encontraba en el interés, de que el irrenunciable protagonismo que tendría la partida de la admirada Whitney, no opacara el tono anticristiano y burlesco que tendría el espectáculo. Los ataques contra el catolicismo se manifestaron personificadadamente en la cantante Nicki Minaj.
Muchos asistentes al Grammy hicieron expresar su disgusto por los llamados de la artista, a quién se le escuchaba decir: "Nicki Minaj tiene que arrastrarse dentro de la fosa de fuego que venía de … de vuelta a su padre, Belcebú".
La presentación preocupante de Nicki en la 53 ª Entrega Anual del Grammy fue un ataque flagrante contra la Iglesia Católica. Nadie está seguro de por qué tal desprecio por la Iglesia pero muchos de ellos realmente creen que es simplemente la apertura hacia un ambiente anticristiano que se aprovecha de la crítica situación por la que pasan las Iglesias por el abandono del camino de la fe y adhesión a las sendas de la corrupción de alguno de sus miembros.
Podría ser fácil excusar a Minaj con que busca utilizar este tipo de teatro simplemente para llamar la atención y vender discos. Sin embargo, muchos sostienen que no es el caso. Amigos y familiares admiten que Minaj había abrazado el satanismo cuando era una niña de 14 ó 15 años de edad. Se reconoce también que su música es bastante mala y la mayoría de sus críticos la cuestionan por no tener talento alguno.
 Muchas estrellas presentes en la audiencia llegaron a murmurar cosas como, "Minaj definitivamente debe buscar ayuda profesional. La gente normal no juega así ".
 El escenario estaba preparado como un Holocausto judío, las referencias a la esclavitud, algún tipo de burla de Mahoma y el Islam habría causado indignación. Sin embargo, debido a que la burla se centró contra la iglesia católica, la actitud de la producción fue de que de alguna manera estaría permitido.
 La oportunidad de honrar en el escenario a los grandes de la música y de disfrutar de la interpretación de las estrellas mejor valoradas fué rotundamente modificado. El espectáculo Grammy consistió en un exorcismo, la levitación y un demonio que poseía Minaj. Un actor interpretando a un sacerdote tratando de exorcizarla y Minaj aparentando ser poseída por un espíritu maligno  llamado romano.
 Muchos en la comunidad cristiana, no sólo la Iglesia Católica están indignados de que los productores del Grammy permitieran una  burla tan descarada y una falta de respeto a las religiones, en un país que dice estar orgulloso de respetar la libertad de Credo y por dácadas condenó la persecusión religiosa en naciones de regímenes marxistas.
Fuente: prensaFD

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