Santo Padre recibio delegación de Iglesia Oficial China.

Como una muestra de evidente acercamiento, para beneficiar a la Iglesia clandestina de China, fiel a Roma, el Papa Benedicto XVI saludó, en el Vaticano, a una delegación de sacerdotes de la Iglesia Oficial de China Popular, presentes en la audiencia general de los miércoles, quienes desde primera fila le respondieron con cánticos y batieron palmas con entusiasmo. Eran una veintena de sacerdotes, rectores y padres espirituales de algunos seminarios, que arribó el domingo pasado a Roma, proveniente de St. Oktilien, Alemania, donde tomaron parte de una semana de cursos de actualización sobre la educación en los seminarios. Hay que recordar, que después de la revolución popular en China, el gobierno comunista intervino la elección de los candidatos al sacerdocio y el episcopado, la formación y dirección del clero y religiosos y corto los vínculos con la Santa Sede. Sin embargo, muchos fieles persisten, en la clandestinidad, con la comunión con Roma, terminando, en su mayoria, mártires, torturados, encarcelados o perseguidos.

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