NECESIDAD QUE DIOS INTERVENGA ANTE LA PREPOTENCIA

(VIS).-En la audiencia general del miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa habló sobre el Salmo 122, «La confianza del pueblo en el Señor». Benedicto XVI explicó ante 32.000 personas que en este salmo se describe al fiel «que eleva su mirada al Señor y espera una reacción divina, un gesto de amor, de benevolencia. (…) El salmista recurre a la imagen del siervo y de la esclava, que se dirigen a su amo en espera de ser liberados» . «El salmo -continuó- es una súplica en la que la voz de un fiel se une a la de toda la comunidad. (…) Se expresa la esperanza en que las manos del Señor se abran para derramar los dones de justicia y de libertad». El Santo Padre hizo hincapié en la importancia de la mirada de Dios, que se revela en la segunda parte del salmo, «caracterizada por la invocación: «¡Ten piedad de nosotros, Señor, ten piedad de nosotros!» y que enlaza con el final de la primera parte, «donde se resalta la espera confiada «hasta que se apiade de nosotros». «Los fieles tienen necesidad de que Dios intervenga porque se hallan en una situación penosa de desprecio y de afrentas por parte de gente prepotente. (…) Por eso, los justos confían su causa al Señor, que no permanece indiferente a los ojos que lo imploran, no ignora su invocación, ni defrauda su esperanza».

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